En Ixhuatlán del Café, el acceso al agua era un reto cotidiano que afectaba tanto la producción agrícola como la vida diaria de las familias. Para las mujeres, la carga era aún mayor: además de encargarse del riego de los viveros, eran responsables de acarrear agua para las tareas domésticas y de cuidado, lo que duplicaba su jornada y limitaba su tiempo para actividades productivas o educativas.
Con el acompañamiento de IINFODE, la comunidad implementó sistemas de captación y uso eficiente del agua, vinculados a proyectos productivos sostenibles. Esta acción redujo la carga física y emocional de las mujeres, liberando tiempo que ahora pueden invertir en emprendimientos, participación comunitaria y liderazgo. Hoy, ellas no solo aseguran el riego para los viveros de anthurium, sino que también garantizan agua limpia en sus hogares y espacios de cuidado.
El impacto va más allá de la infraestructura: las mujeres se han posicionado como gestoras del recurso, liderando procesos de organización comunitaria y visibilizando su papel central en la gestión hídrica. Este cambio fortaleció la resiliencia local frente a la crisis climática, redujo la vulnerabilidad de los cultivos y, sobre todo, devolvió a la comunidad la certeza de que el agua es un derecho y un bien común que se cuida colectivamente.
“Agua justa, futuro seguro, mujeres al centro"
Testimonios
Siria M.“Queremos ser el ejemplo para otras mujeres, y demostrarles que, si se puede, se puede trabajar y muy bien”
Estela V.“Vemos que la producción va aumentando y eso nos motiva…Queremos seguir adelante, echándole ganas, porque sabemos que esto es un ingreso que vamos a tener”
Mayelhi D.“No habíamos utilizado una bomba de gasolina, pero aquí aprendimos…ahora tenemos la bomba para riego y para el fertilizante y así no dar doble trabajo”
Monserrat R.“Este no es solo un proyecto productivo, es una experiencia de vida, que, gracias a él, ahora somos más fuertes, más seguras y más unidas”


